Psicoterapia de Adultos

Hay muchas ocasiones en nuestra vida en las que nos sentimos desbordados, perdidos y desorientados; no sabemos qué hacer ante las circunstancias, y el sufrimiento se apodera de nuestro día a día.

Es necesario pasar por el dolor de lo que nos afecta, pero no mantener el sufrimiento, eso es innecesario. El tiempo, por sí solo, no cura nada ni nos ayuda a superar situaciones que son complicadas para nosotros. Cuando no se dan soluciones a tiempo, los problemas adquieren un mayor protagonismo e incluso se cronifican.

Necesitamos adquirir nuevas perspectivas y recursos para afrontar de forma saludable lo que nos hace sufrir.

Psicoterapia de adultos

“Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección.”

(William James)

La terapia individual que ofrezco, se centra en todo tipo de malestar o sufrimiento del que quieras liberarte...

...ya sea la negación, el duelo
o el dolor por la pérdida reciente de un ser querido...

..la ansiedad que te produce día a día el trabajo por el ambiente o los compañeros...

...el estrés que te genera relacionarte con otras personas o la falta de confianza...

...la falta de habilidades para intimar y llevar una relación a cabo sentimental o personal...

...las dificultades para concentrarte en lo que realmente te importa...

...o los pensamientos negativo que te generan malestar o que afectan a tu autoestima.

¿Hablamos?

Si aún te queda alguna duda, ponte en contacto conmigo
sin ningún compromiso desde mi página de contacto.

Psicoterapia de adultos

“Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo.”

(A. Maslow)

Centro la terapia en tus potencialidades y posibilidades, con la intención de que generes recursos por ti mismo para aprender a sentirte mejor. La idea no es desvincularse ni tratar superficialmente lo que hace que te encuentres mal. Sino que, juntos, transitemos esas dificultades para aprender a convivir con ellas, integrarlas y comprenderlas. El cambio solo se produce a través de la aceptación, no con la evitación.

La aceptación es imprescindible para hacer las paces con la realidad.